miércoles, 28 de septiembre de 2016

Canciones que me inspiran a escribir V



El gato de las catorce vidas
inspirado "Catorce vidas son dos gatos" Fito
Nunca me han gustado los gatos porque sus ojos y sus reacciones inesperadas me asustan. Dicen que tienen siete vidas, pero yo conozco uno que ya lleva gastadas catorce.
La primera fue en una explosión nuclear de gritos y reproches, a la que sobrevivió ciego de tanta luz, arrastrándose y tanteando las paredes de su destartalado cubil. Después casi se mata al subirse a una gigantesca araucaria y caer … buscaba el cielo, aunque nunca supo qué hacía aquella gata encaramada en la última rama.
Sobrevivió a muchas noches sin dormir, ojos apagados, bigotes mustios, garras roídas de arañar el cajón de madera en el que dormía sin dormir. Esta vigilia le costó dos vidas que nunca recuperó. En sus sueños gastó su quinta vida, al ver muerta a la gata sonriente después de caer en una espiral infinita de vueltas y más vueltas al hoyo de la desmemoria.
Un desgastador huracán, que se formó en su cabeza, consecuencia del viento de la engañosa calma, le remató de nuevo y estaba asustado de perder la séptima porque amaba la vida. Seis vidas ya había consumido cuando, cansado de sufrir, consiguió no soñar más a la gata que succionaba sus escasas energías. Sabía que sólo le quedaba sólo una vida y procuraba no hacer tonterías. De ahí su enorme sorpresa, cuando sintió latir su corazón de cristal, del que el doctor le dijo que no guardaba nada que no se pudiese ver, y así con ese latido artificial derrochó su séptima vida.
"Lovers Lautrec", obra de Joseph Lorusso
 Sin embargo, no murió y pensó que ya era inmortal. Respiró el humo venenoso de los rescoldos de su hoguera. Y volvió a morir. Escuchó una canción, la del nuevo fracaso. Notó como era despellejado y añoró sentir su piel sobre otra piel; revivió besos que ahora le sabían amargos y notó la boca seca. La sed de sentidos y de sensaciones le hicieron agonizar dos veces más, de nuevo.
Su corazón de cristal volvió a latir por la fibrilación de nuevas caricias. Ya no se sentía culpable de la huida cobarde de no saber si era por lo que era o por lo que nunca fue. Pero se volvió a equivocar de nuevo en el camino y murió dos veces más. Una por el error y otra por el daño producido. Solamente le quedaban dos vidas. Un par de errores más y su alma se transformaría en esencia de sentimientos, energía, en una estrella errante hacia la nada.
Otro camino equivocado, otro dolor intenso, que le provocó una parada respiratoria, fue la causa de su muerte número  trece, la de la mala suerte. Ilusiones de niño volaban como globos por el cielo, pero un alto y cruel cactus los explotó sin piedad. El camino le resulto largo, los pies doloridos porque caminaba sin zapatos. Prefería caminar descalzo a sentir arena entre los dedos, molesta y difícil de quitar. Y todavía hoy conserva su catorce vida porque fue capaz de decirlo, “ no te preocupes más por mí, esta vez me quedo aquí”. 
MGimeno

jueves, 22 de septiembre de 2016

Taller Infantil Ilustrando un cuento en la Biblioteca

El próximo viernes 30 de septiembre se impartirá en la Biblioteca de Tabaiba un taller infantil, dirigido a niños/as de 5 a 10 años, titulado "Ilustrando un cuento", taller que tiene como objetivo despertar la capacidad creativa en los más pequeños a través de la compresión lectora y mediante la expresión plástica.
 

martes, 20 de septiembre de 2016

Regresa el taller de relatos en septiembre con "Canciones que me inspiran a escribir" III

Amistad Vital
Un viejo amigo compartido ronronea que nunca el tiempo es perdido, solo un recodo más de nuestra ilusión. Evoco nuestro reencuentro  a la salida de mis montañas emocionales, el sendero me empujó hacia ti. Desconocida, conocida. Desconcertada por tu desaparición  y sentenciada culpable de desquebrajar nuestra gran amistad. Sólo la amenaza de la Guadaña, y tu sincera y sencilla alegría, florecieron el  aprecio de nuevo y el destino caprichoso nos puso frente a frente. Me calzo las alas y remonto de la mano de Cronos, mientras mis oídos se deleitan y escapa una sonrisa de mi rostro. Moneda  tras moneda hasta llegar a 1.200  pesetas,  crearon la cuerda que asió nuestras vidas desde aquel 1982. Tú no aguantabas más vivir en una cuidad sin ley.  Yo me apoderé de tus letras y caminamos juntas.  Elegida abanderada de mi adolescencia, sin pedirlo, prototipo de energía  con forma femenina, rebelde, marca-distancias, rockera. 
Obra de Dominique Fortin

Excavé en tu subconsciente para adivinar qué había detrás de tu mirada. Vestí el traje de la paciencia, hasta que reapareciste con Rufino y navegando en aguas revueltas aposté por tu consejo de Quererte aunque me duela.  Seguí tu ritmo A cada paso, y  Días marrones nos invadieron, no grises, ni negros solo marrón.

Loca volviste más libre y segura. Pelaste con el engaño y de la mano de la libertad  le dejaste marchar y   convenciéndole de que  no me importa nada. Como el mar cambiante desde lo más profundo de tu alma y al eco de Tacones Lejanos le gritas: Piense en mí, cuando sufras, cuando llores también piensa en mí… Ahora comiendo del presente y  esperando el postre del futuro,  te pido  Please Don´t go,para  seguir  compartiendo entre notas perdidas, montañas emocionales y calendarios nuestra amiga vital.

Fotografía de Christopher McKenney
 Nieves

martes, 13 de septiembre de 2016

La Biblioteca de Tabaiba acoge la presentación de la novela “El ilustre sir Gay” de Zaya Reyes

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Rosario organiza la presentación del libro “El ilustre sir Gay”, a cargo de su autora, Zaya Reyes, que tendrá lugar este viernes 16 de septiembre en la Biblioteca Pública Municipal de Tabaiba, a partir de las 19:00 horas. Durante el acto se presentará la obra y después la propia autora charlará con los asistentes sobre ella. La entrada al acto, incluido en el Año Cultural El Rosario 2016, es gratuita hasta completar aforo.
 
“El ilustre sir Gay” es la primera novela de la escultora y pintora canaria Zaya Reyes, una artista de obra diversa cuya inspiración ha sido expresada, normalmente, a través de las artes plásticas y escultóricas, y que resultó ganadora del certamen de relato corto “Rescatando la Memoria” con su obra “Las hormas del olvido” (2005).
 
La obra gira en torno a la transexualidad de Etisa, personaje central de la obra, que posee una vivencia dramática al situarse de lleno en una sexualidad antinormativa. Es una historia que la autora conoce bien, ya que Etisa está basada en una persona real con la que la autora mantiene una relación de amistad. De ahí que, desmenuce cientos de detalles sobre su devenir personal.
 
En la novela abunda la inspiración poética, la fluidez narrativa, el humor y las metáforas, y supone una obra sumamente irreverente. El imaginario mundo de Zaya Reyes, irrumpe en la literatura ingeniando el absurdo con desmesura fantasía y singular magia, las cuales alcanzan evidentes cuotas, abriendo un espacio tangencial para preconizar la solidaridad.
 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Regresa el taller de relatos en septiembre con "Canciones que me inspiran a escribir" II



Dos clavos para mis alas
inspirada en la canción de Enrique Bunbury 

Mirando a la pared como si fuera un último recuerdo del que nunca más  la memoria  reconocerá como suyo, en silencio observo los clavos  que traspasan mi columna, amo ese sufrimiento porque aunque me tiraras al mar seguiría ahí, conmigo. Jesús, ahora ya sé lo que es una cruz. Tal vez mi voz sobrevivirá, no con la misma intensidad del primer grito que emití al nacer,   pues supe que mi madre me había  expulsado a golpe de silencio de su útero en aquel instante innecesario. No sé vivir sin dolor y desilusión, la vida se ha vuelto  una decadencia improvisada. Ahógame en el olvido, el tupido velo que todo lo olvida (la traición, el desamor y la muerte) ¡Maldita sea dejad  a la  anciana demente que alimente a las palomas del parque! Allí donde el olor es fétido, donde  los vagabundos se emborrachan, donde la miseria nace. Mientras los “normales” emiten quejas, salen de viaje estival,  pagan impuestos y ese etc. que es la extremaunción apocalíptica. Sí, esa parte que siempre pone la otra mejilla para sentir la sumisión y sodomización de la vida. No importa que el  equilibro mental del espécimen humano se haya deteriorado, no importa que Yolanda la del segundo y su marido discutan a todas horas, morirán intentando entenderse. 
 

Fotografía de Brooke Golightly
  Ese gran invento del amor ha destrozado muchas almas, esa gran mierda ha hecho mucho daño en el inconsciente colectivo. Solo me preocupan los libros apilados que nunca terminaré de leer y qué harán con mis cenizas. No dejaré descendencia ni otorgaré testamento alguno. Volveré a verlos al final del arcoíris. Las horas bajas de los amantes. Luis, ponte bien la corbata y sigue adelante con tu bufete, allí donde has prostituido tu arte  por  dinero. Tus creaciones son  excreciones elitistas .El sol entra por mi ventana, escupo a la pared, las sombras que dibujan mis manos hacen que Silvia aparezca, delgada y con pechos  pueriles  pero  ramera en sus movimientos. Darío se volvió loco por ella,  hablaban de la comida sana, de los “buenos hábitos” que te hacen vivir más… pero para qué, solo era sexo y lo disfrazaban de falacia.  Oda a esa cantidad de gente  que se alimenta  de espinacas, lentejas  y todo tipo de frutas. ¡Pobres imbéciles, vuestro nicho también os espera! Mientras Javi nadaba en un lago cualquiera de un pueblo cualquiera de la ibérica península y ellos ponían dos tornillos a mis alas y la fuerza de mi lenguaje  y el intento de escribir también se fueron para no volver.
Aurelia


miércoles, 7 de septiembre de 2016

Regresa el taller de relatos en septiembre con "Canciones que me inspiran a escribir"



Si alguien sabe de ella…
basado en "Mi Unicornio Azul" Silvio Rodríguez



El burdel "El Parque del Loro", financiaba legalmente a un partido local que la corrupción de sus representantes en la legislatura precedente les llevó a la oposición. Estaba ubicado en lo que fue sede local del movimiento en la época franquista. A pesar de lo destartalado del edificio, tenía un patio interior, donde junto a un cañizal de bambú y un falso estanque en una bañera verde había una divertida colección de pájaros tropicales que además de colorear con estridencia el ambiente, brindaban el marco idóneo acorde al nivel de los clientes, dejando fiel huella de la vulgaridad de la cromática paleta social que allí concurría.

Algunos días, a mí vuelta del trabajo, ya avanzada la tarde, me pasaba a ver cómo le iba la vida a Fátima. Desde su salida de la cárcel tras los 15 meses de prisión, por su complicidad en el atentado del Loro Parque, no había podido encontrar otro trabajo con que vivir. Mi amor por ella me arrastró desde los nocturnos y deseados encuentros junto a los cubos de basura de mi calle, a la basura de los camastros de los cubículos del burdel. Si, por fin, con una trabajada rebaja por antigua vecindad, podía disfrutar de su belleza norteafricana; de su cuerpo moldeado en las dunas de su añorado desierto. No es necesario decir que por su parte, nada de amor. Y dado el lugar de la cópula, donde tampoco era amor todo lo que relucía, no dejaba de ser una alternativa, más o menos llevadera, para desfogar mi afecto por ella, nunca correspondido.

Aún así, no todas mis visitas se saldaban con el falso consuelo de su afecto sufragado. Fátima, con alguna frecuencia, se perdía una o dos semanas por los invernaderos del sur en donde prestaba merecidos servicios, para ellos, a jornaleros extranjeros, sobretodo magrebíes, en la época de la zafra del tomate. En esas ausencias salía a mi encuentro Kika. No era comparable a mi relación con Fátima pero, en ocasiones, hacía que me sintiera incluso más gratificado que con Fátima. Su mirada entre atenta y distraída, mística y turbadora como una inmaculada de Murillo. Su bello embalaje natural, digno de las diosas de la Amazonía. Su dignidad de pose, ya fuera en fija altivez o desentendiéndose de mi atención, me convertían en un bobo cautivo.
Collage de Eugenia Loli

La falta de Fátima, ocasión tras ocasión, iba dando lugar a que Kika en esos días de contratiempo fuera una nueva ilusión para la vida. Cuando se dirigía a mi, aún de manera desgarradora, aunque me costara entenderla, me sentía tan gratificado que me tornaba en algo parecido a una tarrina de queso Filadelfia a pleno sol de agosto.

Sin embargo,…hoy llegué y no estaba allí. Desapareció. No sé si se fue o se extravió. Si alguien sabe de ella, le ruego información, cien mil o un millón, …de maní, yo pagaré. Mi cacatúa añil, se me ha perdido ayer,…se fue.
Miguel A. Figueroa