martes, 22 de diciembre de 2015

Nos vamos unos días de descanso, aquí puedes renovar tus préstamos

 Las Bibliotecas, como centros de información, de cultura y de ocio, renuevan las formas de gestionar sus recursos a través de la Red de Bibliotecas Canarias (BICA):



Esta página web ofrece multitud de servicios en línea desde realizar consultas en los catálogos de cualquier biblioteca pública, realizar reservas de ejemplares así como renovar los préstamos. Para renovar un préstamo es necesario identificarte con tu número de carnet y una contraseña. El número de de lector lo puedes encontrar en la parte posterior del carnet de la biblioteca, generalmente tu DNI con la letra L delante y, tu contraseña es tu DNI (en ambos casos sin poner la letra final del DNI, sólo números)


Vídeo Tutorial


miércoles, 16 de diciembre de 2015

En el taller de escritura de Relatos Cortos de la Biblioteca, practicamos con poner el final en el principio

PSIQUIÁTRICO
(Aurelia)

Cerré los ojos.  Mi cuerpo descansó  en el banco del patio, el atardecer venía imperioso a mi encuentro. Mientras, los demás locos jugaban ajenos a lo que había sucedido aquel domingo. Mi maldita mente, tan desordenada como siempre, me traía una y mil veces la conversación que mantuvimos los 4 jinetes del Apocalipsis de la quinta  planta, yo era el cuarto y no en discordia. Un psiquiatra, un poeta, un heroinómano y yo, Horacio, un periodista que había fracasado en todo menos en  la columna deportiva que escribía los domingos. Allí estábamos, condenados de por vida a un encierro y olvido del que sabíamos que sólo la muerte vendría a rescatarnos. Como cada domingo, después del desayuno nos reuníamos en una pequeña sala a las 11, el ritual era siempre el mismo, había que formular la pregunta desacertada, era mi turno. “¿Estar loco o cuerdo?”, un silencio sobrecogedor invadió la estancia…
Fotografía de Julie de Waroquier
Prefiero zambullirme en una ola púrpura, surcar mis estados mentales cual capitán que lleva su barco  a la deriva. Mi poesía salvará a mi alma, y un día me iré en el atardecer más inesperado, pero feliz porque he engendrado belleza en el subconsciente colectivo. Estoy loco y lo reivindico.
 Desde mi esquizofrenia hebefrénica, ya sabéis que en ella predominan las alteraciones en las emociones. Y que son características las manifestaciones de lo que se denomina “incongruencia emocional” en las que, por ejemplo, el paciente se ríe sin motivo aparente. Su comienzo es más precoz que la esquizofrenia común y más grave. No puedo evitar emitir mi propio diagnóstico, os digo que mi caso es crónico e irreversible.
Quisiera disolver un gramo de heroína en un poco de agua y limón, preparar la mezcla. El filtro y la jeringa harán el resto. Sentir el pinchazo que pellizca mi vena y ver cómo se hincha al notar que la droga entra en mi torrente sanguíneo poco a poco. Las gotas que resbalan por mi brazo, el olor a sangre y mis abscesos son la prueba de mi “chute”. Siento dolor.  Tumbado, mi orina  ha  creado un enorme charco nauseabundo. Nunca estuve loco.

Fotografía de Laura Ponce
Soy un demente y lo único que hago al anochecer  es dejar caer mi cuerpo en la cama. Siempre observo el trajín de la enfermera que trae la medicación en una bandeja rota y sucia. La deposita en mi mesilla. Luego vendrá la cena, la comida  insípida a las 8 en punto. Releo el periódico donde trabajé, la tele me aburre. Mañana será el mismo día. No quiero recuperarme.
A las 5:30  de aquella misma tarde, nos comunicaron la muerte del poeta. Según algunos testigos, Javier, había accedido a la azotea del edificio sin ser visto, lanzándose al vacío. Debajo de su cuerpo destrozado por el impacto encontraron  lleno de sangre y vísceras un poema: “La frialdad de mi muerte contrastará con el canto de los pájaros que volarán libres sobre mi cabeza”.
  ¿Había precipitado su suicidio mi absurda pregunta? Nunca lo sabré. ¿Quién sería el próximo?

Cerré los ojos y mi cuerpo descansó en el banco del patio…
Fotografía de Peter Lindbergh

martes, 15 de diciembre de 2015

El Ayuntamiento de El Rosario y sus Bibliotecas Públicas Municipales convocan el X Certamen Relatos Cortos "El Rosario"




La Concejalía de Cultura del Il. Ayuntamiento de El Rosario convoca, a través de las Bibliotecas Públicas Municipales de La Esperanza y Tabaiba, el X Certamen de Relatos Cortos "El Rosario". 

Este año, como principal novedad, los trabajos que se presenten a las tres categorías (adulta, juvenil e infantil) deberán tratar sobre el tema "vida campesina". Además, las Bibliotecas proponen que dichos relatos estén inspirados en la imagen que acompaña el cartel, invitándoles a desentrañar la historia que encierra esta fotografía. De la imagen a la palabra.

Fot. Avelina Vera Bacallado "Lechera de La Esperanza", años 60
Cedida  al Archivo fotográfico del Il. Ayuntamiento de El Rosario
con motivo de la publicación "El Rosario en el tiempo" 2006
Pueden concurrir a este Certamen todos los aficionados a la lengua y literatura siempre que sus trabajos estén escritos en lengua castellana, sean inéditos y no hayan sido premiados anteriormente.




Las personas interesadas en participar pueden solicitar información en: 

- Concejalía de Cultura, 922 010160 ext. 1113
- Biblioteca de La Esperanza, 922 548367
- Biblioteca de Tabaiba, 922 682303

jueves, 10 de diciembre de 2015

Taller de Collages en la Biblioteca de Tabaiba



La Fanzinoteca Tabaiba organiza este viernes 11 de diciembre, a partir de las 19.00h., un Taller de Collages para adultos en la Biblioteca. 

Taller gratuito.

El collage es una técnica artística, consistente en el pegado de diversos fragmentos de materiales sobre una superficie.  Una técnica que trae elementos de la vida cotidiana al arte componiendo las obras con trozos de diferentes realidades. El collage fue creado en torno a 1912, con los papiers collés, de G. Braque y P. Picasso y fue muy empleada en la Vanguardia por Futuristas y Dadaistas. 

Los materiales más empleados para hacer collages son planos (telas, papeles, cartón, fotografías, fragmentos de plástico, recortes de periódico...) Pero también se pueden utilizar objetos con volumen como prendas de vestir, cajas, objetos de metal... Además, se puede combinar con otras técnicas, como el dibujo, el óleo, la acuarela, el grabado...


SacoRoto
SacoRoto



miércoles, 9 de diciembre de 2015

La más insolente rutina puede ser un divertidísimo relato en el taller de escritura impartido por Marino Gimeno Machetti en la Biblioteca

El Trono
(por henodepravia)

El trono le ha apodado mi marido y por él me dice “mi reina”; el aliviadero lo llamaba mi abuela; mi rincón de paz y tránsitos lo he bautizado yo. Soy muy maniática en mis visitas mañaneras y hoy, aunque me sonrojaré, revelaré mis secretos.

Me levanto de la cama como un canguro autista, sin hacer ruido, y dando saltitos de ratón abro la puerta de mi inmaculado templo. “Me sonrojo sólo de pensar en lo que voy a contar ahora, ¿seré capaz?, creo que sí”, pues eso, que me desnudo totalmente, me quito hasta el esmalte de las uñas de los pies, “¡ayy, qué vergüenza, noto mis mejillas ardiendo!” y me siento con mucha elegancia, piernas en paralelo, como si fuera la reina Leticia, que en este sitio no hay diferencia entre reyes y lacayos. Mientras leo el periódico espero, siempre en vano, noticias de mis intestinos, delgado, grueso, ciego y también del irritable colon; pero sé, que si no utilizo la fórmula secreta, no seré capaz de cumplir mi secreta misión.
En una repisa de metal dorado y cristal, justo al lado del trono, está él. Envuelto en papel, amarillo como el heno seco, y rotulado con bonitas letras verdes, reposa su secreto, el que le ayudará a terminar su sigilosa misión. Escondido en su envoltorio, una pastilla de jabón, verde como el heno verde, asoma una de sus puntas como si fuera un pepino jugando al escondite.
Miro, con indulgencia y alivio la pastilla porque será la que, como siempre, me saque de este molesto atolladero. La tomo con dos dedos y la acerco a mi nariz y la huelo, la olfateo, la husmeo. No sé qué sustancias llevará en su fórmula magistral, pero al sentir su fragancia, cual podenco tras el rastro de una liebre, mi vientre retumba como el bombardeo de aviones alemanes sobre Londres, escucho los cazas franceses bombardeando las posiciones del ISIS y siento que me arde todo, como la bomba nuclear que arrasó Nagasaki e Hiroshima juntas. 

Él ha sido el acompañante fiel en mi trono desde que tengo cinco años. Un día, un atracón de higos picos, me provocó un estreñimiento terrible, cólicos y vómitos por no poder terminar de digerir las asquerosas pepitas. Ninguno de los remedios tradicionales fue capaz de aliviar mi malestar, hasta que María la encargada de la vaquería me entregó, como un tesoro del pirata Pata-palo, una pastilla de jabón verde y me susurró al oído la secreta instrucción. “huélelo hasta que sientas que tu interior gruñe como un perro que cuida su hueso” 
Hoy casi me caigo de mi trono al leer la más terrible de las noticias y las gotas de sudor que resbalan por mi frente mojan las páginas de economía del periódico en las que explican, con un titular en negrita y de gigantescas letras arial 24:

Cierra la empresa familiar Heno de Pravia,  absorbida por Puig, que descatalogará su famoso jabón verde


jueves, 3 de diciembre de 2015

Las Rutinas se convierten en Relatos Cortos en la Biblioteca



Nueva semana y nueva tarea en el taller de escritura de Relatos Cortos que, cada martes, imparte Mariano Gimeno Machetti en la Biblioteca. 

Esta semana, los relatos premiados hablan de la claridad y de convertir un acto rutinario en literario. Tarea nada fácil...

Disfruta del mejor relato valorado por el grupo:



COMO CADA DÍA
(Hortensia)

Como cada día, después de una ducha casi fría que me recuerda que no debo dejarme llevar por el culto a mí misma, me seco con la toalla de algodón ,tan tiesa y rasposa que arrastra con la humedad todo el peso muerto de mi piel. 
Tamara Feijoo

Son las cinco y la oscuridad tras los cristales enrejados me hace moverme despacio, sigilosa, aún sabiendo que ya no puedo despertar a nadie.
Tras la ropa interior, blanca y anodina, sin ninguna concesión al lujo, simple tela y elásticos me sienta en la cama que chirría al recibir mi peso; el roce de la manta y el frío de la habitación me hacen estremecer; siento el picor de la lana en la parte posterior de mis muslos y me hace sentir consciente de mi desnudez.
La cama ya está estirada, en perfecto orden y me inclino, sintiendo el  leve entumecimiento de mi espalda, para ponerme los calcetines de espuma de color carne, opacos, donde algunas pelotillas denotan su uso. Al final del día el elástico habrá señalado su dibujo como una calcomanía bajo mis rodillas.Me calzo también mis zapatos negros, desgastados pero muy limpios.
Ahora de pie frente  a la pequeña ventana cuyos cristales son convertidos en espejo por la oscuridad exterior, recojo la larga falda morada, enfundo los brazos en las mangas y saco la cabeza; luego, estirando forzadamente los brazos busco la cremallera en la espalda y la subo rápidamente. La tela esta  rígida y fría por el paso de la noche y empieza a tener un brillo de ropa planchada.
Paso las manos sobre la obediencia, estirándola. Sonrío
-” Hace un año iba casi siempre hecha un adefesio porque no era capaz de hacerlo sin espejo”
…pero ahora en un gesto simple y decidido me ajusto la diadema y cierro el velcro del velo en mi nuca que me ciñe las sienes.

Suenan unos golpes en la puerta, leves como un aleteo y ella coge rápido el breviario. Aunque no debe hacerlo se contempla un instante en el cristal de la ventana y sonríe: es feliz, sabe quien es.
Diane Von Furstenberg fotografiada por Peter Lindbergh

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Va de narradores (2), probando con múltiples identidades en el Taller de escritura de la Biblioteca

Un jugador suicida
(Nani)
Fot. Paul Jung

Cigarrillo en ristre, rodeada de artefactos, enderezó la postura, giró la cabeza rotativamente, sacudió los hombros y respiró.
-Detesto sentarme ante el ordenador para jugar. Sólo encenderlo me promueve ese gusanillo de nausea  que me sacude las tripas y he de empezar a actuar. ¿Cuándo dejaré de experimentar esa terrible emoción y pasaré al siguiente nivel de no-sensibilidad? – me dije
-No te confundas- contestó su alter ego. Toda  vida es regida por el juego. Siempre se proyectan estrategias,  se arriesga y apuesta por lo que uno ha considerado valioso, o útil o eficaz o mejorable o simplemente divertido o un largo etcétera que no voy a recordarte. Tú estás siempre en el tablero de juego.
-Eso no es verdad- protesté. Se supone que yo sólo soy testigo, que miro los toros desde la barrera- exclamé dando un  suspiro de exasperación.
No soportaba que le hicieran trampas aunque ella tampoco estaba exenta de pecado.
“Me estoy empezando a aburrir “-pensaba mientras encendía el ordenador-.
…., Las luces del Casino de Oriente destacaban en el crepúsculo. Tendría que apresurarse. Pronto anochecería y apenas había logrado un montón de datos inconexos. No obstante, debía   cumplir su misión.
Ajustándose las gafas de visión nocturna alisó su indumentaria y repasó el armamento seleccionado. Con un deje involuntario de aprobación se dirigió al ascensor.
 Su entrada en el casino situada en la planta 37 pasó casi inadvertida a los encargados de la seguridad.
-Otra Cat Woman- , se dijo el celador que no apartaba la vista de su monitor. Poca imaginación ante la elección de disfraces esta noche”.
Avanzó por la mullida moqueta que cubría el amplio vestíbulo y se adentró en el barullo de la música atronadora, las risas y conversaciones que impregnaban aquel espacio.
Había una gran profusión de superhéroes en torno a la mesa de ruleta, como polillas atraídos por la luz de una vela.  Jugaría una sola vez,  se prometió acariciando su cinturón detonador.


“Odio hacer esto” pensó mientras dirigía  un gesto imperceptible al croupier…
Fotografía de Matteo Nazzari